Huella ecológica, económica, social y sanitaria de la Ganadería en España

Nuestros compañeros Pedro Mª Herrera y Julio Majadas, junto con Nerea Ramírez (Cyclos S. Coop), Abel Esteban y Luis Rico (Garúa S. Coop) han elaborado para Greenpeace el informe ‘Huella ecológica, económica, social y sanitaria de la Ganadería en España’, en el que se basa parcialmente su campaña ‘La insostenible huella de la carne en España’. No obstante, la campaña, el documento de Greenpeace y sus conclusiones les corresponden enteramente a Greenpeace y nuestro papel termina con el informe que ahora os adjuntamos.

Ahora hemos decidido divulgar el informe completo en la versión que le entregamos a Greenpeace y que cerramos a principios de año. Aprovechamos la situación para pediros que lo echéis una ojeada, y para deciros que cualquier crítica, sugerencia o aportación será bienvenida, porque nos ha costado un gran esfuerzo y nos gustaría que realmente sirviera para mejorar el análisis y la capacidad de acción en favor de la ganadería extensiva.

El informe abarca la situación actual de la ganadería en España, abordando principalmente su huella ecológica, económica, social y sanitaria.

Sus objetivos fueron:

1) Elaborar un diagnóstico del sector ganadero en España, abarcando tanto las modalidades intensivas como las extensivas y la ganadería ecológica, mostrando los principales parámetros de su evolución en los últimos años y de su situación actual.
2) Evaluar el comportamiento y las principales magnitudes sociales, económicas, sanitarias y ambientales relacionadas con la ganadería en España, relacionándolo con las tendencias detectadas en su análisis.
3) Proponer una serie de conclusiones sobre la sostenibilidad de la ganadería y el consumo de carne y otros productos animales en el contexto de la sociedad española, y proponer algunas recomendaciones para abordar su papel socioeconómico y ambiental a largo plazo y su contribución al desarrollo sostenible.

El informe utiliza como base metodológica el análisis de publicaciones científicas y técnicas, así como cifras y datos oficiales, fundamentalmente obtenidas del MAPAMA y de la FAO (y ocasionalmente de otras fuentes). A mayores se han efectuado algunas simulaciones utilizando el método GLEAM, desarrollado por la FAO.

Este análisis se ha completado con el desarrollo sintético de cuatro ejemplos demostrativos y con la elaboración, por parte del equipo, de una serie de conclusiones y recomendaciones.

¿Cuáles son las principales conclusiones a las que se llega?

  • La evolución de la ganadería en España en los últimos años muestra un proceso de industrialización y concentración que está expulsando a los pequeños productores y los modelos tradicionales de ganadería extensiva.
  • Esta concentración es especialmente patente en algunos sectores como la carne de pollo y otras aves, la industria láctea y, sobre todo, el sector porcino. Se trata de una tendencia que tiende a generalizarse en todos los sectores. España es una potencia mundial en la producción de porcino, el consumo ha aumentado, una gran parte del sector está orientado a la exportación y otra parte de la producción cárnica se dirige hacia otras producciones industriales. Mientras tanto, las producciones más extensivas se enfrentan a una progresiva desaparición de sus explotaciones frente a fuertes presiones
    para integrarse en cadenas industriales.
  • La ganadería extensiva, y particularmente la ganadería ecológica, cuentan con las condiciones necesarias para ofrecer alternativas viables a esta situación, desarrollando modelos productivos más viables desde el punto de vista social, ambiental y económico, comportándose mejor, además, en la generación de empleo y la provisión de servicios  ambientales.
  • La huella ambiental de la ganadería en España es muy elevada. El informe muestra datos muy abultados de emisiones de gases de efecto invernadero, consumo de agua, contaminación por purines de tierras y aguas, tanto superficiales como subterráneas, y consumo de tierras aptas para producir alimentos vegetales. La industrialización de la ganadería está contribuyendo al incremento de estos problemas.
  • El consumo doméstico de carne y productos animales se encuentra estabilizado y con una cierta tendencia a la baja desde hace unos 15 años, tras una tendencia alcista mantenida a lo largo del último tercio del Siglo XX. Este consumo, se mantiene en valores elevados en nuestra sociedad. Un consumo excesivo de carnes rojas y carnes procesadas resulta perjudicial para la salud y se ha relacionado con la incidencia de algunos tipos de cáncer, en especial el cáncer colorrectal. Las grasas saturadas de origen animal contribuyen a enfermedades como la diabetes tipo 2, las enfermedades
    cardiovasculares y la obesidad.
  • El consumo de antibióticos en la ganadería española es muy elevado, tanto en términos absolutos como en su comparación con otros países cercanos. Este consumo está causando daños ambientales e incrementando riesgos sanitarios significativos.
  • A partir de esta situación y a modo de recomendaciones se plantea una reducción en la dieta de carnes procesadas y otros productos de origen animal procedentes de la ganadería industrial, apostando como alternativa por productos animales procedentes de ganaderías extensivas y ecológicas.

El informe plantea una imagen global de la ganadería en España, su comportamiento social, económico y ambiental y sus principales magnitudes. Se trata de un esfuerzo notable por abarcar el conjunto de la producción cárnica y ubicarlo en la realidad de la sociedad española, analizando sus principales problemas y proponiendo soluciones y alternativas viables desde una perspectiva social, económica y ambiental.

Más allá de este diagnóstico, importante porque muy pocas veces se ponen en un marco común el conjunto de factores que afectan a un sector de estas características, la relevancia de este informe se centra en proporcionar criterios para avanzar en soluciones efectivas, que permitan abordar un problema de carácter global (la huella de la producción industrial de carne), que se está planteando en nuestra sociedad en términos excesivamente simplistas.

La problemática derivada de la producción y el consumo de carne y productos animales tiene un alcance global, en el que España es un país protagonista, tanto por sus niveles de consumo como por el papel de su economía en los mercados mundiales del sector, pero, sobre todo, por la magnitud de los problemas que está generando en nuestro país. Además, esta situación tiene unas enormes implicaciones sociales, ecológicas y territoriales, que muchas veces pasan desapercibidas en las diferentes campañas y propuestas de actuación.

Para acceder al informe completo podéis pinchar en este enlace